¡Desde luego, a lo valiente! El ABN es una aventura imparable y nunca se sabe que nos deparará.
En mi aula de 5 años nos hemos atrevido con las
SUMAS EXTENDIDAS. El por qué, tan sencilla la respuesta como que, surgió del alumnado. Y es que, como os cuento, el ABN es extraordinario.
Mis niños/as tienen tal dominio de la numeración que las actividades y juegos van surgiendo como si nada. Saben contar de 1-1, 2-2, 3-3, 5-5, 10-10, hacia delante- hacia atrás del 1 al 100, hacen suman, restas, descomponen ... y cada vez me piden más y más. ¡Es increíble!
La base, como en todo actividad que se apoya en una metodología ABN, es la manipulación. Como sabéis, para que se produzcan el aprendizaje en el niño/a debe estar vivenciado.
Las SUMAS EXTENDIDAS se han aplicado en mi aula en distintos PASOS:
1.
- MANIPULACIÓN INDIVIDUAL: Cada alumno/a crea decenas con palillos.
1 decena son 10 palillos agarrados con una gomilla roja
2.- MANIPULACIÓN EN GRAN GRUPO: Con las decenas ya creadas y las unidades sueltas que nos quedaron, pasamos hacer las sumas sencillas que darán origen a las extendidas. Siempre dentro de una contextualización, como es característico en el ABN, es decir, cada suma está enmarcada en un problema.
Descubrimos que hemos hacer con las decenas lo mismo que hacemos con las unidades. Y... ¡magia! hacemos la extensión de la suma.
3.-
RECOGIDA DE INFORMACIÓN EN LA PIZARRA. Planteamos distintas situaciones en las que comprobamos que en las sumas extendidas sólo hay que añadir un cero (sumar con decenas). ¡Increíble ver como sacaban sus propias conclusiones!
3.- FICHA INDIVIDUAL: A cada alumno/a le planteé situaciones que originaran problemas que fuera de su interés, para tener a favor el aspecto motivacional.
Por ejemplo; Si mi "seño" me pone 6 caritas sonrientes por portarme bien, y la "seño" Natalia me pone otras 6 ¿cuántas tengo? Y si fuera una suma extendida, ¿cómo lo plantearías?.
Este paso es más abstracto e individualizado, fuero varios los que las hicieron para dejarme con la boca abierta. Y es que como digo siempre, ¡el ABN es imparable!